Entre los siglos IX y XV, los reyes jemeres levantaron en el norte de Camboya una de las ciudades más grandes del mundo antiguo. De sus palacios de madera no quedó nada, pero sí cientos de templos de piedra repartidos en la selva. El parque de Angkor es Patrimonio de la Humanidad y su templo principal, Angkor Wat, es el monumento religioso más grande del mundo.
La base para recorrerlo es Siem Reap, una ciudad tranquila con buenos hoteles, mercados y restaurantes. Con dos días de visitas ves lo esencial: Angkor Wat, el Bayon y sus enormes rostros de piedra, Ta Prohm cubierto de raíces, los templos de Roluos —los más antiguos de la zona— y el lago Tonlé Sap, donde aldeas enteras viven sobre el agua.
Camboya se suele combinar con Vietnam o con Tailandia, que quedan a un vuelo corto. Por eso la armamos de dos formas: como extensión de cuatro días en Siem Reap, que se suma a cualquier viaje por el Sudeste Asiático, o como final del circuito por Vietnam. En los dos casos, las visitas son con guía de habla hispana.